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miércoles, 28 de marzo de 2012

Tempus fugit

Como nos dijo un gran hombre que nos habló en el fin de semana de selección de Becas Europa, "Tempus fugit", el tiempo huye, vuela, transcurre inexorablemente sin que nosotros ni siquiera lo notemos pasar. Y es que intentar controlar el tiempo es como intentar mantener un charco en tus manos: por muy bien que las juntes, siempre quedan fisuras por las que pasará, y cuando intentes cerrar una, abrirás otra el doble de grande, aunque sea por un tiempo mínimo, pero ya será demasiado tarde, ya no tendrás ese bonito charco, tu reloj de arena ya se habrá vaciado. Y es por ello por lo que no hay que desaprovechar el tiempo aunque, si se trata de aprovechar demasiado, aparece el estrés, estrés que te puede dejar fuera de combate durante un período de tiempo mayor que el que te has ahorrado. Paradójico, ¿verdad? Tanto como la vida en su totalidad.

Y paradójica es también esta foto, foto que inmediatamente me recordó a las conferencias que recibimos ese gran fin de semana. La frase "tempus fugit" fue algo que se repitió una y otra vez durante las diferentes actividades del fin de semana y se quedó grabado en mi mente cual marca de hierro candente. Pero no es por lo que me ha recordado por lo que la foto es paradójica.

Resulta paradójica por el lugar donde hice la foto. Sí, fue en mi viaje de fin de curso a Berlín y sí, es un trozo de muro de los que se conservan pintados. Cuando la ví, pensé: "¿Qué hace una frase como tú en un sitio como este?" Me sorprendió porque el muro es un lugar de dolor, de sufrimiento,de desunión. Dicen, en una teoría similar a la de la relatividad de Einstein, que en los momentos más dolorosos, más tristes, en los que prevalece el sufrimiento, el tiempo se dilata. Y resulta curioso que en una representación de un momento de sufrimiento, en una dilatación del tiempo, aparezca escrito "Tempus fugit", el tiempo huye. Desconozco si el autor de este graffiti era joven o viejo, si era hombre o mujer, si sabía o no lo que "tempus fugit" significa, si vivió el sufrimiento alrededor de este muro o simplemente llegó para pintar el graffiti, lo desconozco todo sobre él. Pero lo que sí sé es, que voluntariamente o no, ha creado una aparente paradoja, o por lo menos una ironía.

Si el tiempo vuela incluso en esos momentos tan dolorosos, en los que el tiempo se dilata, ¿a qué velocidad debe de ir para nosotros, gente que vivimos en una sociedad (aun sin estar exenta totalemente del sufrimiento ) tranquila y pacífica? El tiempo debe de ser algo que pasa muy rápido. Y, efectivamente, así es... Siempre nos falta el tiempo, y lo vamos hasta perdiendo por las esquinas, en frívolas conversaciones o simplemente mirando una cosa que no habías visto antes al pasar por este sitio. Pero... ¿qué pasaría si no perdieramos ese tiempo? La vida sería un sinvivir. No existiría, el arte,la música... Todo sería gris. Y si todo es gris, se pierden las ganas de vivir. Por lo menos yo las perdería. Así que hay que alcanzar un punto medio (al final Aristóteles va a tener razón) entre la actividad desenfrenada y los tiempos de descanso física y mental.

Es decir, hay que vivir sin pausa pero sin prisa, que no se pueden hacer las cosas para ayer y, normalmente, para dentro de dos minutos tampoco. Hay un detalle curioso de la física que reafirma esta frase. La física moderna, con la teoría actual, acepta la posibilidad de los viajes en el tiempo, pero estos viajes SIEMPRE serán hacia el futuro y nunca hacia el pasado. La cuarta dimensión, el tiempo, se podría comprimir de alguna forma, o expandirlo también, de forma que avances 3 años en 3 segundos o que tres segundos duren tres años. Pero lo que nunca se podrá cambiar es el curso natural del tiempo, es decir, volver hacia atrás. La naturaleza es sabia, y por ello, solo me queda decir que :
NO HAGAS PARA AYER LO QUE EMPIECES A HACER HOY

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